En 1927 General Electric presentó su lámpara desechable Sashalite, como reemplazo al polvo de magnesio para hacer fotografía en condiciones de baja iluminación. Este nuevo tipo de flash revolucionó la fotografía y en particular el fotoperiodismo.
El sashalite tenía una gran potencia para compensar la falta de sensibilidad de las películas y fue utilizada por fotógrafos como Wegee (Arthur Fellig).