Obturador usado casi universalmente en las cámaras réflex de un sólo objetivo. Colocado tras el objetivo, un poco por delante del plano focal, consiste un unas cortinillas metálicas (o de tela en algunas cámaras analógicas); cuando se dispara cruzan por delante de la película determinando entre ambas una pequeña rendija vertical u horizontal, cuya anchura determina la duración de la exposición.