Takuma Nakahira nació en Tokio en 1938. Se graduó con un título universitario en idiomas extranjeros, especializado en nuestra lengua española[60].
Curiosamente Nakahira tuvo una primera carrera como escritor, crítico y activista política. No es extraño que acabara fundando una revista. En buena medida era el líder político y el portavoz de la revista Provoke.
“Sus extensos escritos exploran la capacidad de la fotografía para desafiar los contornos en movimiento de la sociedad japonesa de la posguerra.[1]”
Nakahira comenzó como editor de la revista Gendai no Me (Ojo Contemporáneo), publicación de tinte cultural con tendencia izquierdista. Es por aquellos tiempos que comienza su trabajo fotográfico.
En 1965 el fotógrafo Shomei Tomatsu lo invita a organizar la exposición 100 años de fotografía: La historia de la Expresión Fotográfica por los japoneses[2] que fue la mayor exposición sobre la historia de la fotografía en Japón.
Takuma adoptó pronto un estilo que se convertiría en el molde de Provoke: grano reventado, barridos realizados a propósito, desenfoques: los famosos elementos are, bure, bokeh (grano, barrido, desenfocado en japonés) característicos de la Nueva Ola Japonesa. “Nakahira rompe con el realismo social de la fotografía japonesa e introduce elementos expresivos y de incertidumbre en su obra.[3]”
“Las imágenes borrosas de Nakahira no son simple desprecio por las convenciones de la fotografía, sino más bien un esfuerzo consciente para revelar el inconsciente tratando de dar una expresión visual de las ideas que tiene en la cabeza[4].
En las propias páginas de Provoke, Koji Taki escribió: “Nakahira basa su fotografía en el acto de ver y tratar de capturar rebanadas de realidad cortadas con una cámara.[5]”
El trabajo de Nakahira llegó a un nuevo nivel en su libro titulado A language to come.
En 1971 Takuma Nakahira participó en la Bienal de París. Sin embargo pronto se desencantó de todo lo que rodeaba a este evento artístico y decidió realizar un hecho artístico, una pieza performática en la que el fotógrafo salió a la calle a realizar fotografías del París que estaba viviendo y experimentando en aquel momento. Hacía las fotografías y las revelaba el mismo día: las ampliaba para colocarlas en exposición pública a veces todavía húmedas[6]. Nakahira tituló a este hecho performático Circulation.
Nakahira destruyó todos su negativos en 1973[7] y luego, hacia finales de la décadas de 1970, sufrió una intoxicación etílica aguda y perdió la memoria. Se rehabilitó pero sus fotografías cambiaron diametralmente: perdió todo asomo de presencia autoral[8]. Estos dos hechos provocaron que este fotógrafo sea poco conocido en occidente.
Takuma Nakahira murió en 2015.


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Notas
[1] Witkovsky Matthew S., Nakahira’s Circulation. Disponible en http://www.aperture.org/blog/takuma-nakahira/ Consultada el 11 de septiembre de 2015
[2] Prichard Franz, “At the Limits of the Gaze”. Aperture Magazine. Summer 2015, Págs. 44-48
[3] Yossi Milo Gallery, Takuma Nakahira. Disponible en http://www.yossimilo.com/exhibitions/2013_05-takuma_nakahira/ Consultada el 11 de septiembre de 2015
[4] Lederman Russet, Provoke: Takuma Nakahira and Yutaka Takanashi. Disponible en https://icplibrary.wordpress.com/2012/08/24/provoke/ Consultada el 11 de septiembre de 2015
[5] Yossi Milo Gallery, Op. Cit.
[6] Witkovsky Matthew S., Op. Cit.
[7] “Takuma Nakahira”. Aperture Magazine. Summer 2015, Págs. 43-
[8] Sawaragi Noi, “Picture Tokyo”. Aperture Magazine. Summer 2015, Págs. 22-25