En el siglo XIX la reina Victoria validó a la fotografía en Inglaterra: Damas de alta sociedad como Julia Margaret Cameron o Clementina Hawarden practicaron este arte. Estados Unidos no podía quedarse atrás, y así fue como la señora Gertrude Stanton (Estados Unidos, 1852-1934) comenzó a realizar fotografías a sus 37 años. Casada con Eduard Käsebier adquirió su nombre y su posición social. Sin embargo no era un matrimonio feliz y para 1880 ambos vivían vidas prácticamente separadas.
Gertrude Käsebier asistió a sus casi 40 años al Pratt Institute of Art and Design. Aprendió a dibujar y pintar, pero pronto se enamoró de la fotografía. Prosiguió su educación en Europa.
Hacia 1895 regresó a Estados Unidos con el claro propósito de convertirse en una fotógrafa profesional y pronto se hizo asistente de Samuel H. Lifshey. Para entonces ya era una fotógrafa experimentada y en 1897 exhibió 150 fotografías.
Con el fin del viejo siglo y el inicio del nuevo, Käsebier comenzó una etapa donde brilló: el legendario fotógrafo, editor y galerista Alfred Stieglitz publicó cinco fotografías de Gertrude en Camera Notes y la entronizó como “la mejor retratista actual”.
The Manger (fotografía a la derecha) se vendió por $100 dólares, el mayor precio pagado por una fotografía en su tiempo. Kässebier tuvo un papel de madre en la fotografía moderna estadounidense. Por otra parte, fue una creadora que se ocupó de la familia a través de su arte.
El estilo de Gertrude Käsebier era peculiar, pues se encontraba más en el rumbo de la fotografía directa. Mientras Alvin Langdon Coburn coqueteaba con la abstracción y Clarence H. White se decantaba por un pictorialismo muy marcado, la señora Käsebier incorporaba en su trabajo más valores propiamente fotográficos que los pictóricos.
Para 1900 se la reconocía entre las más importantes figuras de la fotografía estadounidense. Participó en los momentos fundatorios de la Photo-Secession, invitada por Alfred Stieglitz quien le publicó seis fotos en el primer número de la legendaria revista Camera Work. Stieglitz también exhibió la obra de Käsebier junto al trabajo de Clarence H. White en su famosa galería, la 291.
Hacia 1906 las finanzas de los Käsebier no iban bien y Gertrude comenzó a poner más atención a los aspectos monetarios de su trabajo. Esto no le gustó a Alfred Stieglitz y ambos acabaron distanciándose.
Mientras que el propio Stieglitz, Edward Steichen y Paul Strand navegaron por las rutas de la fotografía directa y se desmarcaron abiertamente del pictorialismo, Gertrude Käsebier fundaba junto con Clarence H. White el grupo Pictorial Photographers of America. Stieglitz interpretó a este colectivo como una afrenta directa. Estos desencuentros no eran extraños al fotógrafo; ya le había ocurrido algo similar con el propio Clarence H. White o con Robert Demachy. Gertrude siguió su propia ruta.
El grupo de Käsebier generó su propio círculo que influyeron en destacadas fotógrafas como Imogen Cunningham, Clara Sipprell, Consuelo Kanaga o Laura Gilpin.
A principios de la década de 1930 Gertrude Käsebier, de casi 80 años, decidió retirarse de la fotografía y murió finalmente en 1934.