Aunque el profanum vulgus suele emplear la voz “tomar” al acto fotográfico, es más correcto “hacer una foto”. Ansel Adams suele citarse como el divulgador de este concepto cuando expresó “Las fotos no se toman, se hacen”. Ciertamente que el término hacer resulta más afortunado que el de tomar. El primero implica un acto creativo mientras que el segundo tiene connotaciones negativas e imprecisas como asumir que el fotógrafo es un mero espectador o que se está robando la imagen.