1906. Lee De Forest logró amplificar una señal eléctrica. Inventó los bulbos. Las señales eléctricas débiles se amplificaban para crear una señal fuerte. Esto permitió que las débiles señales producidas por el selenio que reaccionaba con la luz pudieran amplificarse. Sin ese invento no existirían las computadoras, circuitos integrados, micro-chips ni las cámaras digitales.